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sábado, 19 de mayo de 2018

Netflix: mis favoritas II

Sense 8

Esta es una producción de las que típicamente soy fan: "Perdidos", "Héroes", "X Men"... Todas ellas con un grado de ficción mínimo gracias al que no se las puede considerar ciencia - ficción pero tampoco te hacen comulgar con ruedas de molino constantemente. Es decir, parten de una premisa ficticia que asumes y después el resto de la trama se desarrolla con total naturalidad. Ok, acepto que "Perdidos" acabó rompiendo este esquema al final y creo que es lo que disgustó a muchos de sus fans.

"Sense 8" parte de la premisa de que las personas tienen un poder y una conexión mental que se puede utilizar y que hace avanzar a nuestra especie. Es decir: es algo que está ahí desde siempre pero que no se suele utilizar (quizá como los instintos). Una madre (o un padre) elige a ocho personas que tienen esa capacidad latente y entonces "las trae", hace que sean conscientes de dicha capacidad y que de repente se encuentren conectadas mentalmente entre ellos. Pueden sentir lo que el otro siente, pueden actuar a través de cuerpo de la otra persona y pueden visitar a la otra persona. A veces uno ve a otro a través del cristal de un coche, a veces ve su entorno desde su misma perspectiva, como si estuviese dentro de su cuerpo.

Así explicado puede parecer muy artificial y, realmente, un "tragar demasiado".
Pero la serie es muy buena.
Los protagonistas no llegan un día y dicen "Ya sé Kungfu", como Neo. Ellos no saben lo que les sucede y se van adaptando poco a poco a su nueva situación. Con miedo, con vergüenza... Alguien está ahí a tu lado pero no está; ¿significa que te estás volviendo loco? Otra persona accede no sólo a tu intimidad (por ejemplo, a tu desnudez), sino a tu mismo cerebro, a tus pensamientos y sentimientos más íntimos. 
Cuando se encuentran con otro senseit y establecen contacto visual, pasan a estar conectados también con él (no lo conectan con sus siete "hermanos", pero sí pueden darle acceso a ellos a través de sus propios pensamientos).

Aparte de esto, creo que la serie tiene cuatro puntos fuertes.

1. LOS PERSONAJES 

Hay un perfecto equilibrio de caracteres y de habilidades a la hora de crear a lo personajes protagonistas. No olvidemos que esta no es una serie sobre mutantes a lo X Men o sobre super héroes. Sin embargo, todos ellos tienen algo que ofrecer a los demás, aunque en un principio no sea evidente.

** Will

Como Jack en "Perdidos", Will es un líder nato. Sirve de guía al resto y tiene una motivación para que el grupo funcione más que el grupo mismo (es en su misma ciudad, Chicago, dónde les dio a luz su madre Senseit; además, recuerda cosas de su pasado por las que siempre le tuvieron por loco y que hoy están más vigentes que nunca).
Como policía, tiene muy presente la ley y tiene su sentido del honor. Pero eso no impide que pueda saltarse la ley o valerse de su profesión para conseguir sus objetivos. Al fin y al cabo, como policía también ha visto perpetrarse barbaridades en nombre de la ley.

** Sun

Sun vive en Seúl y es la hija de un poderoso empresario. Tiene su lugar en la empresa pero a menudo se ve ninguneada y relegada por ser una mujer, cuando como trabajadora e incluso como directiva es mucho más válida que su hermano.
Por otro lado, es una experta en kickboxing y ha participado en numerosos campeonatos, muchos de ellos clandestinos. Alentada por su madre en su niñez, nunca se vio límites como mujer y creyó en sí misma como luchadora contra los deseos de su padre y ante la mofa se compañeros y oponentes. Presta sus conocimientos de artes marciales a Capheus cuando la necesita.

** Kala

Vive en Mumbai y es la bondad y la candidez personificada. Su vida es bastante excepcional dentro de India y es consciente de ello. Sus padres le han procurado una formación universitaria y trabaja en unos laboratorios farmacéuticos. Se casa ("relativamente") por amor con el hijo del dueño y éste, contra todo pronóstico, "le permite" seguir trabajando.
Usa sus conocimientos de farmacia y química para ayudar a Will y Wolfgang cuando lo necesitan, especialmente si la cuestión es de vida o muerte, porque no es amiga de la violencia ni del mal.
Su papel no es de los más llamativos pero sí lo es su relación con Wolfgang, cómica a veces por ese contraste en la forma de ver la vida de cada uno y especialmente en lo que a las escenas de sexo se refiere (como cuando ve a Wolfgang desnudo en su boda o cuando lo ve en la cama con una cita de Tinder).

Capheus ("Van Damme")

Es una persona optimista que sabe luchar contra la adversidad y que siempre va con la sonrisa por delante. Sabe lo que es la pobreza viviendo en un suburbio de Nairobi y lo que es el VIH, con una madre seropositiva.
Se gana la vida conduciendo un autobús de esos que hacen pocos viajes al día, ya que si no llena para gasolina, y lo tiene pintado con imágenes de Van Damme, que es su ídolo.
Precisamente ser tan bueno al volante es lo que le permite ayudar a Sun, quien se ve en plena huida conduciendo como una auténtica piloto de carreras.
Diría que, junto con Lito (y quizá también Wolfgang), es el que tiene una historia personal más trabajada dentro de su país / ciudad y en ese sentido no se ve tan volcado en la trama de los Senseit.

Nomi

Es una mujer transgénero que vive en San Francisco. Su familia no acepta su identidad y su madre, por ejemplo, siempre la llama Michael.
Por suerte, Nomi da con Nita y se enamoran. Nita proviene de una familia atípica y está preparada no sólo para aceptar su propia homosexualidad sino para aceptar la homosexualidad y la identidad sexual de Nomi. Con el tiempo, está lista también para comprender su realidad como senseit (creo recordar que es de los pocos personajes no senseit a los que se les revela que los Senseit existen y, desde luego, es el no senseit más relevante en este sentido).
Nomi es una experta en informática y en hackeo y estos conocimientos le permiten ayudar a su "familia" a escapar o a acceder a centros de alta seguridad, entre otras cosas.

Wolfgang

De ascendencia rusa, Wolfgang vive en Berlín. Forma parte de un clan de ladrones y es de alguna manera el "paria" al que tienen por poca cosa su primo y su banda. En cambio, hay algo de lo que está orgulloso de parecerse a su padre: de ser un experto en abrir cajas fuertes.
Él y su amigo Felix adoran la vida nocturna de Berlín, el alcohol, las chicas... Pero lo que más ansían es dar un gran golpe y desligarse del esto.
Wolfgang no tiene ningún problema en ser violento y hasta en matar. En cambio, no puede dejar de decir la verdad, lo que le lleva a meterse en problemas dentro de las esferas en las que se mueve. Además, acaba enamorándose de Kala, con quien mantiene una relación muy especial.
Las peleas o el uso de las armas son de gran utilidad para el grupo. Aunque su forma de ver el mundo chocan radicalmente con la de Kala o Will.
Creo además que la elección de este actor, su aire serio y torturado, su cuerpazo y su relación con Kala son todo un regalo para las mujeres heterosexuales que vemos la serie  (y me consta que para los hombres homosexuales también).

Riley

Su vida transcurre entre Londres y Reykjavik. Es una DJ de fama, aunque en los primeros capítulos veamos que le dicen que es "bastante buena para ser mujer" (son estos detalles de denuncia de una realidad que pasa demasiado desapercibida los que enriquecen la serie). Pero su éxito tapa algo: se refugia en las drogas y siempre la vemos melancólica y taciturna. 
Cuando establece contacto con Will, por fin vemos que encierra un corazón cálido. Es capaz de sonreír, de disfrutar... de vivir se nuevo. Y es que según avanza la serie vemos que Riley oculta un pasado dramático de que huye como puede, corriendo hacia delante.
Desde luego, si hay un personaje cuya habilidad pasa desapercibida es el suyo. Pero creo que es su capacidad de convocatoria y, aunque suene raro, de "ser madre". Si la serie no hubiese sido cancelada, no me habría extrañado que se convirtiese en la madre de un nuevo clan.

Lito

No me extenderé con Lito porque hablo bastante de este personaje cuando menciono el elenco de actores de la serie.
Sí que diré que, aunque pudiera parecer que es imposible que aporte nada al grupo de Senseit, sí que lo hace. Sus dotes interpretativas como actor que es y debido a cómo lleva su vida privada levantando permiten ayudar a otros personajes cuando se encuentran pillados (el policía) o son incapaces de mentir (Wolfgang): embaucar es lo suyo.

2. LAS UBICACIONES 

Si hay algo realmente bello en esta serie son las ubicaciones. En todas las partes del mundo, en todos los momentos del día. Nos muestran México, Corea, Alemania, Kenya, Reino Unido, Brasil, India, Estados Unidos o Islandia. Y, como en otras series valoro, cuando tratan Estados Unidos se salen del clásico Nueva York para mostrarnos ciudades como Chicago o San Francisco.
Lo que me parece una pena es que, por ejemplo, no se exploten las posibilidades de Seúl del mismo modo que se explotan las de San Francisco como ciudad icono gay, Nairobi como ciudad de contrastes (el problema del abastecimiento de agua, la vida en barrios de chabolas, los poderosos al margen de la ley...) o Berlín y su vida nocturna.
Comprendo que esta forma de grabar quizá haya sido uno de los motivos por los que se decidió cancelar la serie. Imagino que tenía que ser muy costoso. Aparte del hecho de mover al equipo y a los actores, sólo las vistas aéreas de Islandia merecen mención especial.

 3. LA REALIDAD TRANS


Puede verse como que "está de moda". En cambio, yo lo veo como que por fin se representan diferentes realidades en la pantalla. Si en un principio no existía la homosexualidad porque no se mostraba, cuando ésta se acepta bien en televisión (la vida real es "otra cosa") es el momento de continuar dando presencia a otras realidades.
Me cansa el discurso de "es que están hasta en la sopa", "si es algo normal no hace falta que te lo estén poniendo en todas partes a todas horas". De lo que no nos damos cuenta es de que lo  heterosexual y lo cisgénero sí que está todo el día delante de nosotros. Y parece lo normal, lo incuestionable, cuando la vida de cada persona es única y también normal e incuestionable.
En ese sentido, es interesante la visión de Lito y la homosexualidad en un país como México y en un mundo como el de las películas de "machos salvadores".
Y, más, la de Nomi y sus problemas de autoaceptación, aceptación dentro de la familia e incluso aceptación dentro de la comunidad LGTB (a la que cada vez se añaden más siglas por su diversidad: LGTBIQ).
En cuanto al funcionamiento de la serie, cabría preguntarse si todos ellos son tan comprensivos y libres de prejuicios a la hora de aceptar a sus "hermanos". La pregunta se elimina fácilmente pensando que, al estar conectados mentalmente de esa manera, la empatía hacia el otro es simple y llanamente absoluta.


 4. EL ELENCO

Hay muy buenas interpretaciones en la serie, tanto de personajes protagonistas como secundarios.
Pero para mí quien se desmarca de una forma brutal es Miguel Ángel Silvestre.
Creo que ha tenido una oportunidad fantástica a la hora de lanzarse internacionalmente y al mismo tiempo como reto personal. Su personaje me parece muy complejo y, además, su interpretación es interpretación dentro de la interpretación. Da vida a un actor mejicano que tiene unos roles en el sector muy marcados pero NO sobreactúa para marcar que su personaje está "actuando". Al mismo tiempo, su personaje actúa en su vida privada levantando una fachada de mentiras alrededor de lo que la industria espera de él.
Por si fuera poco, los toques de humor de los que a veces se viste la serie recaen sobre todo sobre el personaje de Lito (a veces también sobre el de Kala). Y bien sabido es lo difícil que es hacer comedia (no resultar histriónico, no quitar peso a tu personaje e incluso no quitárselo a la serie entera y su argumento). Para ejemplo, la pelea entre Lito y el ex de Dani: pasamos de huir de una lluvia de macetas de flores a repartir puñetazos a diestro y siniestro. Está tan logrado que creeríamos que realmente es Wolfgang quien está peleando, pero es Miguel Ángel Silvestre. ¿Y qué decir de cuando Lito vive en sus carnes el momento en que a Sun le baja la regla? Para reír... ¡pero lo borda!
Anotaré aquí que el cambio de actor de Aml Ameen por Toby Onwumere me mató. Yo fui una de las fans decepcionada en este caso. Y ambos actores son geniales (de hecho ya no puedo imaginar cómo habría trabajado Aml Ameen toda la trama política), pero la ruptura que vimos en Capheus fue demasiado abrupta en cuanto a la visión del espectador se refiere.

lunes, 23 de abril de 2018

Netflix: mis favoritas I


Bloodline

Vi esta serie por encontrarse entre las top 10 de Netflix en su momento. La información la encontré en algún blog de cine y curiosamente ningún conocido la había visto.

Quizá eche para atrás su ritmo lento y espeso, la cantidad de silencios que inundan los capítulos y, por qué no, un paisaje al que no estamos acostumbrados en las series estadounidenses: el de Miami.
Sí, tenemos a "Dexter" o a "CSI Miami", pero el ritmo y la ambientación (más en CSI) siguen el patrón de cualquier otra serie comercial.

En lo que a mí respecta, esa ambientación es precisamente uno de los atractivos de la serie (igual que en "True detective" o en "Breaking Bad"). Y no se trata sólo a través de la fotografía, sino que se nos transporta a Los Cayos a través del ritmo que marcan las pausas en las conversaciones, las grabaciones de día, la calima, el sonido de las olas más que el de la música...
A medida que la trama avanza, sin embargo, se graba más de noche, hay días nublados, días de tormenta... La meteorología y la luz al servicio de la ambientación.

Trata Bloodline sobre una saga familiar adinerada y con estatus dentro de Los Cayos. Los patriarcas regentan un hotel vacacional con encanto y sus hijos son policía, abogada, dueño de un negocio de reparación de yates y... Danny.
Como dice John, el hermano mayor y policía, desde el comienzo de la serie: "Cuando supimos que Danny venía, supimos que algo malo iba a ocurrir". En todas las familias hay una oveja negra, pero siempre cabe cuestionarse el lugar que ocupa cada uno y por qué. 

¿Es Danny mala persona? ¿Le permitió su propia familia elegir otro camino? ¿Le trataron como a un criminal y le condenaron en vida?
¿Fue su padre un guía o un tirano? ¿Fue realmente tan legal como se presuponía o sus negocios se sustentaban sobre inicio turbios? ¿Fue buen padre y buen marido?
¿Es John la personificación del bien o se erige en protector de su familia y en la ley no escrita en su jurisdicción? ¿Le lleva el seguimiento de una ley sobre lo que es correcto a hacer "el mal" o es ese mal justificable?
¿Es Meg, la hermana abogada, una persona cándida e ingenua? ¿O es una persona egoísta que no se quiere posicionar pero que al mismo tiempo se beneficia de lo que el resto le puede ofrecer?
¿Es Kevin, el pequeño, el que se dedica a los yates, tan valiente y tan echado para adelante? ¿Es una persona insegura que se escuda en John? ¿Actúa impulsivamente sólo con la seguridad de que John le ayudará después?
Y la madre, Sally... Un personaje que parece el pegamento que los une a todos pero que es el que más roto está por dentro y seguramente el que más esconde.

Los personajes son complejos y muy profundos. Todos ellos esconden algo, aunque simplemente sean sus propias debilidades, y todos hacen y deshacen partiendo de las premisas falsas sobre las que se sostiene su familia: el matrimonio ideal de sus padres, la muerte de su hermana Sarah en un fatídico accidente, la culpa arrastrada por Danny...

Al mismo tiempo, otros muchos personajes les hacen salir de sus tejemanejes familiares y les obligan a participar de un submundo ilegal al que el propio Danny, no sabemos si como venganza premeditada, los arroja. Especuladores, traficantes de drogas y de personas, hijos desconocidos... Pero también amigos de Danny que no están conformes con lo que ven y también los que quieren sacar tajada.


La confusión es tal que uno no sabe si compadecer a John y odiar, por ejemplo, a Sally. Uno no sabe si es más pusilánime Meg o Kevin.

Y entretanto las marismas, los botes y los explosivos, los caimanes, la ropa de lino blanco, un colgante de un caballito de mar...

Muchas horas de visionado en las que podrías pensar que te están contando poco pero realmente la trama es espectacular.

martes, 27 de marzo de 2018

Netflix: deliciosas sorpresas

En esta entrada comentaré tres series que me han gustado especialmente. No siempre comerciales, pero todas con un encanto que a mí me ha ganado. Por eso hablo de auténticas delicidas.
También mencionaría "Grace and Frankie", pero le dediqué una entrada en su momento.

Stranger things

Que "Stranger things" ha resultado todo un éxito no es nada nuevo. De hecho, ahí está su segunda temporada, tan seguida como la primera y también recibidora de buenas críticas. 
Sólo he visto la primera temporada pero tengo que decir que (oh, pecado), sin ser fan de películas como ET, Los Goonies o Regreso al futuro, la serie me caló.
Creo que, a pesar de esa revisión de los años 80, la música, la ropa, el ocio, la tecnología "punta" de tamaño colosal, es decir, todo aquello que me echa para atrás de las películas mencionadas más arriba, esta vez sí me ha llegado por otros motivos.
Siempre he sostenido que cuando no has visto según qué películas en tu infancia o adolescencia, es bastante improbable que te gusten cuando las ves de adulto. Primero, porque los efectos especiales te parecen prehistóricos y, segundo, porque los protagonistas tienen una edad que no te permite identificarte con ellos.
En Stranger things, sin perder esa estética ochentera y sin grandes alardes tecnológicos, te cuelan unos efectos especiales que quedan estupendamente integrados.
Y, por otro lado, están los personajes de Nancy Wheeler (Natalia Dyer) y Joyce Byers (Winona Ryder). Son personajes maduros / adultos y, además, femeninos. Mientras el grupo de niños (que a mí personalmente no me gusta, aunque sé que para muchos representa precisamente las pelis de su niñez) está totalmente formado por varones (aunque tiene el contrapunto de Once, un gran personaje, y, por lo que sé, en la segunda temporada aparece otra niña), han elegido mujeres para papeles muy protagonistas.
Hay quien dice que el gran reclamo de la serie era la vuelta de Winona Ryder. Lo borda, sí, pero ya lo bordada, por ejemplo, en "Cisne negro".
Realmente creo que Stranger things es un compendio de elementos que se han conjugado muy bien: la nostalgia, los escenarios, los numerosos coprotagonistas, la ficción, lo sobrenatural, el terror, la amistad...
Y ahí es donde más ne enganchó a mí Stranger things: el terror y la amistad.
El terror por hacer que me quedase pegada al asiento, sin poder dejar de ver la serie cuando no quería ver al Demogorgon, medio tapándome los ojos. Y la angustia, esa angustia terrible por ver a Nancy incapaz de salir de Del Revés, perdida, asustada, cuando todo lo que quería era recuperar a su amiga. Barb, la entrañable Barb...
También tiene sus detractores. A mí alrededor, he comprobado que no gusta a los mayores de 50 años. Seguramente no se molestaron en incluirlos en su público objetivo. Estoy segura de que, de haberlo hecho, lo habrían conseguido.

Midnight diner: Tokyo stories
Creo recordar que esta serie no tenía una puntuación demasiado alta en Netflix. Será que no está doblada, será que no gustan las pequeñas historias... No lo sé.
Personalmente me resultó muy agradable volver a oír hablar en japonés. Por supuesto que tuve que tirar de subtítulos (son demasiados años de abandono de este idioma), pero aún así me hacía sentir bien recordar dicciones, frases hechas, vocabulario, acento. Aunque soy una fan acérrima del doblaje, reconozco que esta serie fue una delicia para mis oídos.
Y, aparte, para mí precisamente e atractivo de esta serie radica en que narra pequeñas historias, casi a modo de cuento, sin ningún tipo de pretensión. Ejemplo sumo de la sencillez de la serie es la introducción, con una música melancólica y una voz en off.
La voz es la del dueño del bar / restaurante donde da comienzo cada capítulo y cada historia. Se trata de un pequeño local que sólo abre por las noches y que acoge a personajes de lo más variopinto, muchos de ellos paisanos asiduos al local. Unas mujeres que salen tarde del trabajo y se acercan siempre a cenar, un señor mayor que vive solo, un travesti...
Las historias son ora divertidas, casi cómicas, ora tristes e incluso dramáticas.
Una de mis preferidas es la de una chófer que tiempo atrás fue una idol. No la típica idol cantante, sino protagonista de un serial de superhéroes para niños, tipo Power Rangers. Así, se nos van presentando cada vez diversos "personajes" o "tipos" de la cultura japonesa. El empresario rico casado con una belleza, el salary man, las solteras de "cierta" edad (entiéndase treinta años), el soltero consumidor de porno...
Una lástima que las historias vayan perdiendo fuelle a medida que avanzan los capítulos. 
Como anécdota, el dueño del bar cocina durante el episodio la receta que da título al capítulo y que alguno de los personajes (normalmente el que protagoniza la historia de esa noche) le ha pedido. Al final, los protagonistas la explican al público al otro lado de la pantalla y la degustan. Itadakimasu!

Gypsy

Creo que no hay nada que Naomi Watts haga mal. Me encantó en "Kong", "Promesas del este" o "Dos madres perfectas". ¡Y eso que no he visto "Lo imposible"!
Además, me parece una actriz muy interesante por lo diverso de su carrera y porque poco a poco se encamina hacia una edad madura en los que los papeles para mujeres (menos aún protagonistas) no abundan.
Así, "Gypsy" es un ejemplo de cómo puede ser protagonista de una historia una mujer de mediana edad, profesional, que toma sus decisiones (afortunadas o no) y que tiene sus miedos y deseos a flor de piel.
Sin embargo, por algún motivo (y sospecho que será precisamente todo lo que menciono en el párrafo anterior), al buscar información sobre la serie me encuentro en internet con numerosas críticas negativas.
Jean es psicóloga, tiene un marido "perfecto", bien posicionado, guapo, amoroso. Y tiene una hija que no está conforme en absoluto con su apariencia y los roles que le da la sociedad y cientos de frentes abiertos con las madres del colegio e incluso los profesores y la dirección debido a esa circunstancia.
Me gusta su personaje porque es absolutamente real.
Es una buena profesional con la "manía" de extralimitarse en sus funciones y acercarse e incluso inmiscuirse en el entorno de sus pacientes.
Tiene una buena relación matrimonial que poco a poco se sume en la monotonía y las culpas son múltiples. Hay infidelidades, celos... Sentimientos naturales que a menudo son provocados y retroalimentados por la propia Jean.
Como comentaba, su relación con las madres del colegio y, especialmente, con las madres que toman el rol de "abusonas" que mañana heredarán sus hijos, con las que juzgan y chismorrean y con las que son perfectas en todos los quehaceres del hogar y del colegio, va del simple roce a, cada vez más, el enfrentamiento abierto.
A veces la comprendes, a veces la odias. A veces la ves como víctima, a veces como culpable. Por ejemplo, cuando accede a que su hija se corte el pelo no lo hace realmente porque es lo que su hija desea, sino para fastidiar a su propia madre.
Pero así puede ser la realidad de todos nosotros.
Un día, al conocer a Sidney, la ex novia de uno de sus pacientes (Sam), siente mucho interés por ella (cuenta con información de primera mano que la joven no sabe que tiene). Y la joven por Jean (a la que conoce como "Diane") también.
Esa amistad un tanto desequilibrada entre la profesional escritora (eso es lo que Jean le dice que es) y la joven camarera, rebelde y manipuladora, acaba derivando en una relación amorosa con muchos altibajos y mucho misterio.
Jean se viste de manera diferente cuando va a ver a Sidney (cazadoras de cuero, camisetas de tirantes, una cadena que acaba usando a modo diríamos de amuleto... en detrimento de sus faldas largas y sus jerseys se lana de cuello vuelto) y adopta una personalidad distinta, la que ella presupone va a gustar a la joven y la va a hacer parecer interesante y abierta de mente.
Pero lo que es una especie de doble triángulo amoroso nos descoloca totalmente porque, cuando en todas las ficciones es el que engaña el que intenta ocultar por todos los medios a su amante, aquí se oculta a sí misma: de Sidney, a quien no le da ningún dato sobre su vida salvo su número de teléfono, y de su ex novio Sam, que es su paciente y curiosamente es quien está a punto de descubrirlo todo en un par de ocasiones. Sidney quiere conocer a "esa psicóloga" y Jean lidia para que ninguno de los dos sea consciente de lo que está pasando. En definitiva, que Diane y Jean son una misma persona.
En el último capítulo, Sidney ve a Jean dando una charla en el colegio... Y de repente es ella la víctima, la manipulada, aquella con quien el espectador tiende a identificarse.
Me temo que no podré disfrutar de una segunda temporada y ver cómo se desarrollan los acontecimientos... porque la serie ha sido cancelada.

martes, 30 de enero de 2018

Netflix: cajón de sastre ¡y buenos resultados!

Porque siempre hay una segunda parte y, en este caso, sí, la segunda parte va a ser mucho mejor que la primera.
De nuevo, un batiburrillo de series emitidas por Netflix a las que les une, en esta ocasión, que me han gustado bastante.

Orange is the new black
A pesar de que la última temporada (hay que tener en cuenta que veo las series dobladas, es posible que hayan emitido alguna más en EEUU) me pareció un poco floja, tanto por la trama principal como porque las historias de cada una de las presas son cada vez menos interesantes y cada vez se profundiza menos en ellas (un auténtico chasco la historia de Boo), es una serie muy buena.
Que Piper (Taylor Schilling) sea repelente y odiosa es casi normal. Se me ocurren un puñado de series cuyo protagonista es lo peor que tienen ("Cómo conocí a vuestra madre" o "Anatomía de Grey", entre otras).
En la primera temporada es interesante ver como la vida de una persona bien posicionada, que cometió un delito en el pasado, no es juzgada y sentenciada hasta diez años después, de forma que su vida y sus planes se ven truncados de la noche a la mañana. No le queda más remedio que descubrirse ante sus padres y su prometido y reconocer un pasado sorprendente. Primero, por el tráfico de drogas y, segundo, por una relación lésbica que mantuvo en el pasado y que resurge en la cárcel.
Aparte de esta línea principal, con Piper entrando en la cárcel y conociendo a gente con la que jamás ha contactado en "el mundo real", mujeres procedentes de guetos, muchas de ellas analfabetas, tenemos la narración de las historias de cada una de las presas.
Esas historias suceden dentro (hoy) y fuera (en el pasado) de la cárcel.
Se descubre lo oscuro de la vida carcelaria. El tráfico de mercancías dentro de prisión (no sólo de drogas), el abuso por parte de los funcionarios (a nivel sexual pero también al aplicar distinto trato y castigo según a criterios nada objetivos y sobre los que ellas no tienen derecho a opinar), los tejemanejes políticos y la situación de desamparo dentro de la cárcel que, como ya sabemos, tiene poco de reinserción y mucho de "esconder al que estorba".
Hay personajes con historias entrañables y tristes, como Suzanne Ojos Locos (Uzo Aduba) o Taystee (Danielle Brooks). La una, una niña adoptada con un cierto retraso madurativo que la hizo sentirse marginada, imponiéndose su lado impulsivo y agresivo. La otra, una huérfana que nunca encontró padres adoptivos y que fue utilizada durante toda su vida por una mujer que se aprovechó de esa carencia emocional. Como ellas dos, muchas otras en la serie aparecen como carne de cañón para la cárcel, ese tipo de personas cuyas circunstancias las barren y les impiden desarrollarse de una forma que no implique delinquir.
También hay asesinas, atracadoras, etc.
Entraría en las vidas de cada una de ellas para desentrañar los secretos y vicisitudes de Red, Doña Rosa, Nicky... Pero no acabaría nunca. Es precisamente por eso, por la forma en que consiguen que amemos a cada personaje (incluso a Pensatucky), que decepciona ver el tratamiento que se da a otras historias a medida que avanza la serie. Es tan superficial la narración que a veces ni llegamos a saber por qué están realmente esas mujeres en la cárcel.

Cómo defender a un asesino
Mucho más comercial que las dos series anteriores por su estética y ritmo, me pareció un gran descubrimiento.
Llevaba tiempo viendo anunciado el estreno en AXN de la que realmente era la segunda temporada de esta serie. Estaba convencida de que sería algo parecido a "El abogado", que en sus tiempos me gustó mucho, aunque en casa creían que más bien sería el enésimo CSI (y sus primos "Caso abierto" o "Mentes criminales", entre otros).
Cuando me decidí a verla, me sorprendió ver que la historia empezase en la universidad. La profesora era precisamente una abogada a la que yo daba por abogada defensora y resultaba ser profesora. Al poco tiempo, vi que efectivamente también ejercía cómo abogada defensora. Lo que ni de lejos podía intuir era que esta sorpresa era ridícula dado lo rocambolesco de la historia que pronto daría comienzo.
La abogada, Annalise Keating, magníficamente interpretada por Viola Davis (a la que ya adoré en "Criadas y señoras"; ¡sí, absolutamente camaleónica, es la misma mujer!), trabaja con dos ayudantes, Frank y Bonnie, en su despacho. Después, elige a cinco estudiantes de su clase como "becarios" (cuasi esclavos): Castillo (descendiente de una familia latina muy rica), Michaela (niña pija, comprometida desde hace mucho tiempo y muy remilgada), Connor (gay, hiper sexual y sin ningún tipo de escrúpulos), Asher (el estúpido y engreído hijo de un afamado juez) y Wes (el "chico pobre" buena gente que parece el preferido de la profesora).
Y al poco de comenzar la serie vemos que el marido de Annalise, Sam, es asesinado en su propia casa y después que son cuatro de los estudiantes (se queda fuera Asher) los autores del crimen.
En cada capítulo se presenta y a veces (no siempre) se resuelve un caso en el juzgado. Mientras tanto, avanzan las relaciones entre los personajes (descubrimos el pasado de Frank y Bonnie, hay líos de cama entre becarios y ayudantes, hay infidelidades a mansalva, pasados oscuros - homosexualidad, niños perdidos, etc. -) y se van dando pinceladas a modo de flash back de lo que ocurrió la noche del asesinato de Sam, las horas previas, los días anteriores...
Uno cree que está a punto de desenmarañar el ovillo cuando, temporada tras temporada, salen a la luz otros secretos que dan explicaciones extra o alternativas a lo que acabamos de visionar. Y, además, la mente privilegiada de Annalise se encarga de ir enredando más y más la madeja para que nadie pueda escapar y para que nadie se vaya de la lengua.
¿Enrevesada? Sí. ¿Exagerada? Sí. ¿Imposible? Sí. Pero absolutamente adictiva. Además, pese a semejantes tejemanejes y enredos, no he encontrado ni un solo fallo a la historia.

Unbreakable Kimmy
Una comedia ligera y bastante absurda pero que resulta entretenida y, lo que es más difícil, no decae a medida que avanzan las temporadas.
La serie parte del momento en que Kimmy y otras TRES mujeres son liberadas de un bunker en el que un "sacerdote" creador de su propia celda las mantuvo secuestradas durante años. Al ser apenas una niña preadolescente cuando fue raptada, Kimmy pasa bajo tierra y sin contacto con el mundo exterior precisamente los años en los que se forma la personalidad y descubre el mundo.
Es por ello que es una persona ingenua, infantil y crédula. Pero, ante todo, es buena persona. No sabe guardar rencor y siempre está dispuesta a ayudar.
Cuando es liberada, decide que tiene que mudarse a Nueva York y empezar su nueva vida.
Dentro de todo este absurdo, me quedo con el personaje de Titus Andromedon, irreverente a más no poder. Sí, soy fan de este tipo de personajes, pero es que realmente no lo puedo evitar. Acabo copiando hasta sus frases y gestos más ridículos. Aparte de su afición por las Barbies, por peinarlas cuando se pone nervioso o por las lentejuelas cutres del chino, me quedo con su videoclip "Peeno Noir".

jueves, 4 de enero de 2018

Netflix: cajón de sastre... malos resultados

Quizá porque me interese más ir de peor a mejor, para terminar con un buen sabor de boca, en esta entrada hablaré de aquellas entradas que no sé muy bien dónde ubicar pero que no me han gustado demasiado (o, realmente, no me han gustado nada).
Que para gustos los colores...


Tú, yo y ella
En los tiempos en los que la monogamia se cuestiona y el poliamor y otras corrientes (si es que es la forma correcta de denominarlos) ganan adeptos, las historias sobre triángulos amorosos fuera del típico "matrimonio heterosexual + aventura / infidelidad del marido" se me hacen muy necesarias. Porque parece que por fin se empieza a mostrar en televisión a personas que no tienen una vida normativa.
Sin embargo, esta serie peca de partir de ese "matrimonio heterosexual + aventura / infidelidad del marido" aunque sí es cierto que se acaba transformando en otra cosa. Por causa de la mujer, que, claro, como se espera de su género  (modo ironía on), contacta a la amante de su marido en busca de venganza.
La relación deviene en una relación amorosa y de convivencia con tres protagonistas. Unos, la inicial pareja, sobrepasados por la presión social y el miedo; otra, sobrepasada por un sentimiento de amor que ellos en principio no quieren admitir pero que todos sienten los unos por los otros.
Desafortunadamente, el aspecto casi adolescente (no recuerdo la edad del personaje en la ficción) de la amante hace que el triángulo quede demasiado desequilibrado. Para el espectador, no son tres, sino 2 + 1.
Además, la serie pretende ir un poco de indie pero no lo consigue.
En definitiva, una serie que se queda en tierra de nadie.

Girlboss
Esta serie empieza muy bien. Al menos, tiene muchos puntos interesantes (conozco a más de una persona que se enganchó al principio... peeeero...).
Por ejemplo, que trata temas interesantes y actuales como la venta online, lo vintage, el DIY, la moda de segunda mano, los inicios de un emprendedor...
Hay personajes muy curiosos como Gail (Melanie Linskey), una coleccionista de ropa vintage que la guarda perfectamente limpia y empaquetada para no ponerla nunca y a quien se le revuelven la entrañas si se entera de que alguien ha cortado una manga a un vestido de los 60. Por entrañable, por exagerada, es un personaje secundario que puede gustar.
Pero resulta que Sophia (Britt Robertson), la protagonista, que parecía una chica con carácter, luego se descubre que tiene unas relaciones familiares tormentosas y que es borde y maleducada porque fue un patito feo, la rara y, ¡oh, pobrecita!, todos la trataban mal. Un personaje alrededor del que todo gira y que se convierte en un cliché.
La vi hasta el final por terminarla, pero de los que conozco que la empezaron ninguno la terminó. Acaba aburriendo.

Don't trust the b---- in apartment 23
A veces elegir a una actriz con una estética muy marcada (y no querer cambiarla ni un ápice) y con mucho carisma es un arma de doble filo.
Porque tener Krysten Ritter como protagonista (no nos engañemos, la serie va sobre June pero ese personaje no interesa lo más mínimo) nos hace verla como Jane, la novia de Jessy en "Breaking bad".
Cierto que esta serie es una comedia y que en las comedias no se necesita ese nivel de conexión ni temas trascendentales, pero la serie se pasa de ligera y, personalmente, al ir todas las gracias sobre lo cara dura que alguien puede ser... Pues gracia poca.
Luego está el hecho de que James Van Der Beek se interprete a sí mismo. Tiene su punto pero, quizá por no mostrar al típico actor histriónico o para no hacer guasa de una persona real, se queda un poco corto.

Chewing gum
Será que la estética ¿barriobajera británica? no me gusta o será que los personajes excesivamente caricaturizados me echan para atrás, pero esta serie no me gustó nada.
Cuando vi el primer capítulo, la protagonista, Tracey (Michaela Coel), se me dio cierto aire (salvando las diferencias) a Napoleon Dynamite. Quizá fue por eso que intenté darle una oportunidad a pesar que desde el principio la cosa no pintaba bien.
La serie no hay por donde cogerla. No tiene gracia ni engancha. Todo gira alrededor del sexo y de las ganas de perder la virginidad, lo que, como siempre, en un producto bien llevado, puede tener su interés. Pero aquí resulta cansino y hasta cutre. Curiosamente, es lo que otros medios y blogs han alabado de la serie.

miércoles, 27 de diciembre de 2017

Netflix: ficción española

Durante mi baja de maternidad y posterior excedencia, con una niña altamente dependiente que demandaba mucho el pecho y sólo se dormía durante el día si lo hacía en brazos, me quedaban pocas opciones que no fuesen ver la televisión (de hecho, el ruido de las hojas de la revista hacía que se despertase, así que ni leer...). Por ello, me di una buena "pechada" de ver tele y series, muchas series. Y es lo bueno que tiene la televisión a la carta.

En esta entrada comentaré dos series españolas que he visto en Netflix. Una con mucho agrado y otra... no tan de mi gusto.

Isabel

La emisión de "Isabel" en TVE fue todo un acontecimiento. Seguida por jóvenes y mayores, el público esperaba cada capítulo con ansia y más aún determinados acontecimientos, como la conquista y la rendición de Granada. Pocas veces he visto en Facebook tantos comentarios serios y de una admiración sobre una serie y, más, siendo española (en mi comentario sobre "Las chicas del cable" veremos por qué).
No la vi cuando fue emitida porque, a pesar de que en TVE apenas hay pausas publicitarias, lo cierto es que en España la emisión de series y películas empieza muy tarde. Luego se pregunta uno por qué tenemos estos horarios laborales y estas costumbres de comida y hábitos malsanos de sueño (aunque esa es otra cuestión).
Cuando la vi disponible en Netflix y me vi a mí misma con el tiempo suficiente de empezar a ver una serie como esta (con capítulos largos, muchas temporadas y temática densa, que en más se una ocasión me llevó a dejar el episodio en pausa y a indagar un poco más en internet sobre la historia), la única pega que le veía era la actriz protagonista: Michelle Jenner.
La conocía de su papel de lolita en "Los hombres de Paco" y, si bien no hacía un mal papel, no me cuadraba esa actriz en ese papel. Además, "Isabel" recoge toda la historia de la Católica desde su adolescencia hasta su muerte y la cara aniñada y angelical de Jenner no me parecía acorde con un personaje como la reina Isabel. No sólo eso: me parecía imposible que pudiese encajar con una mujer madura y después anciana.
Pero la verdad es que la interpretación es fabulosa. Su voz sigue siendo un tanto dulce para la imagen que yo he tenido siempre en la cabeza de Isabel la Católica, pero al trabajo de Jenner no le falta fuerza. Creo que registra todas las facetas de Isabel, como niña, madre, esposa, enamorada, celosa, amante, intrigante, gobernadora, religiosa y enferma. Como cualquier otra persona, Isabel es poliédrica: tiene mil caras. Pero en televisión los personajes suelen ser algo más planos porque se da más importancia a la narración que al personaje.
Ese es uno de los puntos fuertes de los la serie: aunque narra la historia de España, narra ante todo la vida de una persona.
Da cierta pena que algunos de los personajes queden un poco "cojos", como Torquemada o Cristóbal Colón. Pero también es cierto que podrían ser el eje de nuevas series.
Sin embargo, también hay que decir que en  ocasiones se paran para contarnos la historia de personajes menos relevantes, en ocasiones parte de leyendas populares, que retratan a la perfección y sirven también para aligerar un poco la trama principal. Por ejemplo, la bella Susona o Isabel de Solís.
Por otro lado, el retrato que se hace de Fernando de Aragón, Felipe el Hermoso, Juana de Portugal, Enrique IV o Juana hija de Isabel es loable.
En su día vi en el cine la película de "Juana la loca" (la realmente llamada "loca") y para mí el personaje de Juana también me resulta muy querido. No sólo por cómo la utilizaron su marido, su padre y su hijo, como si se tratase de un alfil en una partida de ajedrez, sino porque debió de ser una persona de fuerte carácter y firmes convicciones. Si eso queda patente en la película, cabe mencionar cómo en la serie se muestra que sus circunstancias la marcan y hacen fuerza en ese carácter, que se doblega, que se subleva... que al final le hace obrar como una loca. Y, llamemos a las circunstancias por su nombre, porque lo tienen: Felipe. Porque es el amor ciego que siente por su marido y la manipulación de éste los que la hacen caer.
Ni qué decir tiene que la ambientación es fantástica. Los escenarios, la fotografía, el vestuario y el maquillaje son magníficos.
En este sentido, me quedo con dos ejemplos:
- La entrada de los Reyes Católicos, por primera vez, en la Alhambra. Un plano desde arriba, los dos subidos en sus monturas, observando callados y embelesados la majestuosidad de los palacios nazaríes. Transmiten a través de la pantalla lo que uno siente cuando entra por primera vez en un sitio que asombra de esa manera. Y, más aún, si nos paramos a pensar en la poca capacidad para viajar que tenía la gente en aquella época y lo que debía de suponer para ellos semejante choque cultural. 
- El deterioro de Isabel con el paso de los años. En las primeras temporadas, se nos muestra a Isabel en un entorno agradable. Vive con su familia y nada enturbia su felicidad. A su alrededor se encargan de que los paisajes sean frescos y luminosos, con grabaciones al aire libre; el pelo de Isabel siempre suelto y en lustrosos tirabuzones perfectos, el azul de sus ojos perfectamente resaltado. Pero según avanza la serie el cabello pierde lustre y el brillo de sus ojos ya no es tal. Después de tapa su cabello con la toca que Isabel llevaba y sus atuendos pasaron a ser más recios y pesados, lo que hace que el cuerpo de Jenner no se vea tan delgado y juvenil. La vida adulta de la Católica no fue fácil: envuelta en intrigas, guerras, en plena revolución social y religiosa, con numerosos y difíciles partos... Todo ello hizo mella en su físico y así se ha retratado en la serie. Un trabajo de caracterización digno de elogio. 


Las chicas del cable

Esta serie fue muy esperada también. Anunciada a bombo y platillo en todos los medios, fue el primer encargo de Netflix a una productora española.

No sé si están satisfechos con el resultado ni si han obtenido el éxito que esperaban, pero para mí esta serie adolece de lo que (y he visto muchas y me han gustado otras tantas) muchas series españolas.
En primer lugar, las voces. Ocurre un poco también con Isabel, pero pasa relativamente desapercibido. Y es que en muchas series parece que en lugar de televisión estamos viendo teatro, como si se leyese en alto un libreto o si se estuviese declamando. Esto resta veracidad a la historia, pues de algún modo despista al espectador y le impide meterse en la historia.
Pero en mi opinión lo peor son los personajes planos y las historias tan predecibles que nos cuenta.
Teniendo una base más que interesante para hacer una serie entretenida y muy seria con la llegada de las centralitas telefónicas a España o presentarnos los inicios del trabajo femenino, al final la serie cae en la historia de amor fácil.
El abandono, el reencuentro, la infidelidad, el marido maltratado... Si al menos se tratase en profundidad y mostrando lo complejo de las relaciones humanas, podrá seguir siendo un telón de fondo interesante para el resto de temáticas.
Por ejemplo, pocas veces se ha tratado en la ficción televisiva española el tema de la homosexualidad (tenemos a Fidel o a Mauri, pero no se ha hecho un tratamiento tan explícito ni se ha profundizado en él en cuanto a lo que sienten los personajes más allá de lo que simplemente son). Y aquí, en Sara (Ana Polvorosa), se trata de una forma muy seria y emotiva. Tanto la homosexualidad como la sugerida transexualidad.
Pero mientras en un lado de la balanza tienes la relación triangular entre Sara, Carlota (interpretada por Ana Fernández) y Miguel (interpretado por Borja Luna), te presentan la de la pueblerina que se enamora del buenazo del contable. Ambos personajes muy manidos y con una historia que se presenta de forma jocosa y hacen que todo lo que ocurre a su alrededor pierda el dramatismo que merece y que su esfuerzo ha costado construir.
En fin, que podría resultar entretenida pero poco más. 
La ambientación también es excelente y la interpretación de Ana Polvorosa simplemente espectacular. Es, junto con el personaje de Ana Fernández, el único que resulta creíble. Y no porque sobresalga por encima de el resto (que obviamente sobresale), sino porque se trata de un trabajo redondo.

miércoles, 26 de julio de 2017

Design Home: el primer y único juego que me he descargado en mi móvil

Como fan que soy de Hilary y David y de los hermanos Scott, y también como "Decoradora de interiores titulada por Divinity" que me puedo declarar (estos programas y la revista Nuevo Estilo son mi perdición, eso es así), no podía haber encontrado un juego para descargarme que no fuese este.

Me encanta ver Love it or List it (y no sólo porque sus presentadores den más juego que los de Vancouver, que lo dan), porque Hilary es una máquina decorando y sacando partido a los rincones más insospechados. Es una pena que nunca termine del todo las casas o que, como les ocurre a los Scott, que no enseñen más que la zona principal: salón, comedor y cocina (y también el zaguán, que es una palabra que en el programa de Hilary sale día sí día también).

Y me encantan los programas de Drew y Jonathan, los gemelos, pero especialmente los de "Comprar para vender" y "La casa de mis sueños". Son programas de reforma que, salvo el amianto o los cimientos endebles, no fallan. El puntazo es los nombres que les dan a las casas decrépitas que compran en "La casa de mis sueños" y cómo acaban pringando siempre a los nuevos propietarios para que sean ellos los que desmonten y saquen de la casa el inodoro.

Podría también hablar de la reforma que hicimos en casa, porque es un "lo he sufrido en mis carnes", pero ya llegará esa ocasión. Lo he pensado mucho, como las influencers que al parecer adoran mostrar sus dormitorios al mundo entero, pero tiempo al tiempo.

Como decía, el único juego que me he descargado en mi móvil (por falta de espacio, interés y contrato de datos) ha sido Design Home. Fue el propio Facebook quien me lo sugirió... Pero al poco tuve que quitarlo. Fue por varios motivos:
- Estaba enganchadísima. Ahora entendía a todos los fans de Candy Crush.
- Ocupaba demasiado espacio en mi móvil. O mi móvil es una castaña, que todo puede ser.
- El juego parece diseñado para que pasado un tiempo no puedas hacer gran cosa si no pagas.

La mecánica del juego es muy sencilla pero, como digo, si no se planifica mínimamente, al poco tiempo no puedes hacer más que diseños feos y planos que nadie votará... y entrarás en un bucle de no conseguir dinero para comprar muebles y decoración nuevos.

En cada reto, tienes que realizar un diseño (salón, comedor o dormitorio) utilizando determinados muebles obligatorios. Te puede obligar, por ejemplo en un salón, a utilizar un sofá, dos mesas auxiliares, una mesa de centro y un aparador. Y, por otro lado, te permite colocar otros muebles y accesorios que no son obligatorios pero que suelen ambientar mejor la estancia: una planta, una alfombra, una lámpara...
Al comenzar el juego tienes una serie de muebles básicos a tu disposición que serán de los que vayas tirando.
También tendrás una cantidad de dólares (para comprar muebles), una cantidad de diamantes (para comprar objetos especiales o para canjear por dólares) y una cantidad de llaves (sin llaves no puedes concluir un diseño). Cada vez que terminas un diseño, se te entrega la cantidad de dólares que te indicaba el reto. Cada vez que consigas una buena puntuación por uno de tus diseños (te habrán votado otros jugadores), se te entregan diamantes y en algunos casos muebles y objetos de decoración especiales. Y, para conseguir llaves, tendrás que votar al resto de jugadores; te sugieren uno de los diseños que se acaban de preparar (por ejemplo, dormitorio juvenil para dos niñas) y te proponen los diseños que han enviado los jugadores para que indiques cuál es mejor o si te gustan por igual.
El juego te presenta cada día un reto para diseñar un salón para, si no recuerdo mal, conseguir 2500 $. Cada cierto tiempo sacan retos especiales temáticos (en Semana Santa, en primavera, etc.) y el premio que se consigue es mayor que con los diseños habituales.

El juego es interesante porque cada vez que te propone un espacio para decorar le da un título (por ejemplo, "Brownstone Bachelor Pad") y una pequeña descripción de los propietarios y de sus gustos ("Sharon y Cleyton acaban de mudarse a California; les gustaría que el dormitorio de sus hijas gemelas fuese una muestra del estilo Palm Springs, sin olvidar que las niñas adoran los caballos", cosa que me acabo de inventar). Pero, a la hora de la verdad, descubres que si pones unas alfombras negras y unas camas como de psiquiátrico dará igual. Podrás enviar el reto igualmente. Y, si cae en gracia, te votarán, aunque no sea la idea buscada.

Y, lo que realmente me cansó del juego, como digo, es ver que poco a poco, y aunque trabajes mucho los diseños y busques lo que de verdad puede conjuntar de alguna manera, si no estás pagando nunca podrás lograr buenas decoraciones. Por ejemplo, si en un salón que te va a dar 2500 $ te obligan a colocar dos sofás rinconeros (que costarían unos 2000 $ - 3000 $) y tú ya has utilizado los que tenías previamente y al mismo tiempo te obligan a colocar un aparador (que rondan los 4000 $), acabas desembolsando una cantidad muy superior a la que vas a conseguir. Así que, cuando llegas a uno de los retos que te dan 500 $ (después de votar 15 diseños de forma absolutamente tediosa para conseguir las llaves que te permitirán enviar el diseño para su votación), te encuentras con que te exige una mesa, una lámpara y un sofá de estilo industrial, tres elementos dorados y dos muebles de la marca Puturrú de Fuá (entre ellos, el sofá), es totalmente imposible conseguirlo. Tu saldo estará a 0 $ si es que conseguiste terminar el reto del día y resulta que Puturrú de Fuá será una de las marcas más caras que hay y ya usaste tu último sofá de estilo industrial (que, por supuesto, no era de la marca Puturrú de Fuá), no hay más que dos elementos dorados dentro de la marca Puturrú de Fuá y son una lámpara de 1500 $ y una mesita auxiliar (¡horrorosa! ¡no querrás usarla en ningún otro espacio aunque hayas desembolsado ese dinero!) de 1100 $. Así que esperas a que pasen los días y lleguen nuevos retos del día para ir sumando de 2500 $ en 2500 $ y poder hacer algo... Pero al final sólo podrás hacer dos diseños buenos a la semana porque los retos serán siempre así de complicados. Y verás, al votar, que el resto de jugadores colocan los muebles más caros. Porque no les duelen pagar dinero virtual para algo tan absurdo como un juego de decoración... A lo mejor para ellos no es absurdo, pero no dejo de pensar que mejor invierto 30 € en un jarrón bonito si me apetece decorar de verdad.





Como, aún habiendo dejado el juego, guardo buenos recuerdos, he seleccionado mis mejores diseños (según el resto de jugadores) y también los que más me han gustado. A pesar del final tedioso al que llegué, es cierto que disfruté muchísimo jugando a ser Hilary Farr.