martes, 22 de enero de 2013

Pintar con pasteles

Después de un intento bastante frustrante de pintar con acuarela (a pesar de los elogios de la profesora a la ciruela que pinté), decidí probar con los pasteles.
Por un lado, quería los pasteles para poder cambiar el maquillaje de mis muñecas Blythe, pero al mismo tiempo era una forma de seguir investigando las técnicas de color.
El pastel me parece una técnica parecida a la acuarela en cuanto a que se trabaja con distintas capas y a que el papel tiene una capacidad de asimilar el pigmento limitada. Sin embargo, mientras que el pastel se va mezclando con algodón, con los dedos, con difuminos o con otras herramientas, así que de alguna manera se controla mejor el resultado, con la acuarela el resultado no es tan fácil de manejar, puesto que el agua hace revivir la pintura de la capa anterior y se pueden volver a mezclar los colores.
Y el pastel tiene bastante de dibujo; creo que está en la línea que separa el dibujo de la pintura, así que para mí es una forma cercana de trabajo y no tan complicada como lo ha sido la acuarela o como puede serlo el acrílico o el óleo.
 
Sin profesor y sin experiencia previa, no es la primera vez que recurro a Youtube para investigar.
Aquí, papeles, tipo de trazo, difuminado...
Aquí, ejemplo de paisaje.
Aquí, ejemplo de pájaro.

Yo, en cambio, me decidí por las flores, pues me parecen un motivo sencillo como primer intento con una técnica totalmente desconocida. Y, todo hay que decirlo, en Youtube se encuentran auténticas maravillas con jarrones, flores silvestres, etc.
En fin, pasteles Rembrandt y papel Canson y ¡a trabajar!

Desde luego, estoy muy muy lejos de hacer algo tan increíble como ésto.